¿Alguna vez te has preguntado si los sonidos con que identificamos ciertos animales, son iguales para una lengua como el español que para una como el francés? En este artículo le daremos la respuesta a esta incógnita, además conoceremos varios ejemplos de onomatopeya.  

 

Sonidos de las palabras 

¿Qué es onomatopeya? Según el diccionario de la RAE, una onomatopeya es aquella “palabra cuya forma fónica imita el sonido de aquello que designa”. 

Es decir, son palabras que intentan reflejar un sonido específico. Al igual que los sonidos de los animales, de las letras, de las máquinas, entre otros, también se escribirán y pronunciarán de forma diferente en el francés o el español, por ejemplo. 

 

Español 

Onomatopeya para el español 

aceleración de motocicleta 

¡brrrum, brrrum! 

 

ametralladora: 

¡ra-ta-tá!; ¡ra-ta-tá! 

aplausos 

¡plas, plas! 

aullido del lobo 

¡auuu! 

 

Las onomatopeyas las utilizamos mucho en las historietas o en los cómics para expresar sorpresa, asombro o para describir algún sonido. Esto hace que textos largos se hagan muchísimo más amenos y fáciles de entender, tanto para niños como para adultos. 

 

Y cómo se escriben las onomatopeyas… 

 

Las onomatopeyas no se necesitan escribir en cursiva o con comillas, pero siempre van acompañadas de signos de exclamación. Se escriben con mayúscula cuando queremos expresar algún sonido ruidoso. 

Diferentes onomatopeyas usadas en las expresiones coloquiales.

Las onomatopeyas no se necesitan escribir en cursiva o con comillas, pero siempre van acompañadas de signos de exclamación. Se escriben con mayúscula cuando queremos expresar algún sonido ruidoso.

Clasificación de las onomatopeyas

 

Simbolismo fónico, corporal:  

Sonidos o patrones tonales que se usan para expresar el estado emocional y físico. Por ejemplo: mmm (duda), hip (hipo), cof (toser). 

Simbolismo fónico, imitativo:  

Representan sonidos de la naturaleza. También se incluyen las palabras que imitan el movimiento. Por ejemplo: fuu (viento), cloc cloc (gotas), zas (movimiento rápido). 

Simbolismo fónico, cinestésico:  

Son la representación de símbolos acústicos (vocales, consonantes, prosodia) tal como lo visual, táctil y forma o tamaño. 

Simbolismo fónico, convencional:  

Es la asociación de ciertos fonemas o grupos de fonemas con ciertos significados. Por ejemplo: el sonido /kl/ en castellano, que se relaciona con golpes (clic, clac) o /kr/, cuando algo se rompe (crac, cras, croc). 

 

 

Onomatopeyas en los idiomas 

La onomatopeya permite a los hablantes imitar sonidos naturales o artificiales con palabras que pretenden replicarlos fonológicamente. En el idioma español, las onomatopeyas son bastante populares y se emplean en diversos contextos, desde el describir los sonidos de los animales, como «miau» para gatos o «guau» para perros, también puede representar sonidos de objetos o acciones, como «tic-tac» para el sonido de un reloj o «bum» para el sonido de una explosión. Estos son un matiz vívido en la comunicación y son intuitivos. 

Por el contrario, en francés las onomatopeyas también juegan un papel muy importante en la expresión lingüística. Al igual que el español, se utilizan para representar sonidos de los animales, objetos o acciones. (También te puede interesar: Cultura francesa I: ¿el idioma del amor es el francés?

 

Onomatopeyas clásicas  

 Algunas de las onomatopeyas más populares son las siguientes: 

 

Español 

Francés 

Miau – sonido que hacen los gatos. 

Miaou – sonido que hacen los gatos. 

Guau – sonido que hacen los perros. 

Ouah-ouah – sonido que hacen los perros. 

Tic-tac – sonido de un reloj. 

Tic-tac – sonido de un reloj. 

Bum – ruido de una explosión. 

Bang – ruido de un disparo. 

Pum – sonido de algo que explota o golpea. 

Coin-coin – sonido que hacen los patos. 

 

 

Onomatopeyas curiosas  

 De las onomatopeyas clásicas pasamos a las más curiosas, que aunque las usamos regularmente, son algo características por su particularidad, te las damos a conocer en el siguiente recuento:  

 

Español 

Francés  

Glugluglu – sonido de líquido al ser vertido o tragado. 

Glouglou – sonido que hace el líquido al ser vertido o bebido. 

Crac – sonido de algo que se rompe. 

Crac – sonido de algo que se rompe. 

Chis-chis – sonido de algo que chisporrotea. 

Pschitt – sonido de un aerosol o una bebida carbonatada al abrirse. 

Zas – sonido de un golpe o impacto rápido. 

Boum – ruido de una explosión. 

Ñam-ñam – sonido que se hace al comer con entusiasmo. 

Miam-miam – sonido que se hace al disfrutar de la comida. 

 

La onomatopeya y la relación con la comunicación 

La onomatopeya es fundamental en la comunicación debido a su representatividad de la realidad sonora, a través de la evocación de sonidos característicos para representar objetos, animales y situaciones. De ahí la importancia de estas representaciones, ya sea en el español o en cualquier otro idioma.  

La capacidad de evocar sonidos específicos puede ser especialmente útil en literatura, cómics y otras formas narrativas donde se desea una expresión sensorial más visual.   

Finalmente, ¿la representación del sonido del gallo es igual en español que en francés? 

 

La respuesta a esta pregunta, que planteamos al principio de este artículo, es que cada idioma tiene su propia representación de este característico sonido, mientras que en el español la onomatopeya del gallo es “kikiriki” en el francés la representación literaria del sonido del gallo es “cocorico”.  

Para terminar, como podemos analizar, la riqueza de los idiomas es infinita, incluso cuando hablamos de la onomatopeya, por eso te invitamos a continuar visitando nuestro blog y a realizar nuestro curso de francés, para que vivas el universo de los idiomas gracias a nuestros artículos.  

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